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Querido Hansi.

Me ha alegrado mucho de que los organizadores de MADRIDIMAGEN08 hayan decidido darte el GOLDEN AWARD y quiero aprovechar la oportunidad que me brindan para darte las gracias por tu generosidad y tu profesionalidad.
Recuerdo perfectamente el día que nos presentó tu hermano Chinín. Le había conocido rodando La sabina, de José Luis Borau. Tú te habías quedado sin foquista porque Ramiro Sabell, tu ayudante de tantas películas, había firmado un contrato de tres años con Televisión Española (entonces se utilizaba mucho el negativo en televisión). Estas circunstancias, tan afortunadas para mí, me dieron la oportunidad de ser tu ayudante. Conocía tu trabajo. Me había parecido especialmente interesante en dos películas de Mario Camus – Los pájaros de Baden-Baden y Los días del pasado- y, sobre todo, en El crimen de Cuenca, la obra tan polémica de Pilar Miró. Quedamos en la puerta de la productora del recientemente malogrado Pedro Masó. Enseguida comenzamos el rodaje de Puente Aéreo. Estrenábamos una Arri III, germen de tu empresa de alquiler de cámaras. Años después utilicé tu Arri BL III Evolution en uno de mis trabajos más queridos, La buena estrella, en este campo he seguido tus pasos, aunque centrándome en el alquiler de equipos de Alta Definición. Rodando en el hotel Reina Sofía de Barcelona metí la pata, no puse el filtro 85 en una secuencia. ¡Ni siquiera me echaste una bronca¡ No he vuelto a olvidar ningún filtro.
A continuación rodamos Las aventuras de Enrique y Ana con una persona que ha sido muy importante en nuestras respectivas carreras, Tito Fernández. A ti te dio la oportunidad de debutar en No desearás al vecino del quinto y a mi me apoyó en el diseño de una imagen diferente para Cuéntame cómo pasó. Julio Madurga, además de tu socio y amigo, era el operador de cámara. Me permitisteis compartir vuestra amistad durante algunas películas y, sobre todo, a lo largo de muchas cenas -¿sigues yendo al Pereira?- y otros encuentros.

 

Fotografía del Golden Award 2008, Hans Burman

Según parece – ya que es una de las poquísimas películas en las que he participado que no he logrado ver- Gorilas a todo ritmo no resultó una gran película. Sin embargo, nos permitió pasarlo muy bien durante el rodaje en Miami. Te llevaste un gaffer muy peculiar, Julio Domingo, con el que no he vuelto a coincidir. Era una época en la que rodabas sin parar y supuso un gran cambio para mi que venía del mundo del corto y el documental. Me ofreciste una película de Jaime Chávarri, Bearn o la sala de las muñecas, pero ya había decidido abandonar la superdifícil y admirable tarea del foco para dar el complicado salto a operar la cámara e iluminar. Esta decisión me privó de la oportunidad de participar en dos grandes películas que, para mi, suponen la cima de tu trabajo y el de Mario Camus y lo mejor de vuestra colaboración, La Colmena y Los Santos inocentes.

En 1987 tuvimos una doble coincidencia. Tuve el lujo de tenerte en la segunda unidad de The Falling y el placer de hacer la segunda unidad de Lorca, muerte de un poeta, de Juan Antonio Bardem.
Un lustro después volvimos a coincidir en el mismo proyecto: La mujer de tu vida, una espléndida serie de Fernando Trueba para televisión. Aunque, desgraciadamente, no coincidimos durante el rodaje. Tu fotografiaste el episodio de Jaime Chavarri y yo tuve la fortuna de poner en imágenes una maravillosa historia de Ricardo Franco.

A finales de 1993 me pasaste un buen marrón. Nuestros colegas italianos, franceses, ingleses y alemanes querían constituir una asociación europea de directores de fotografía. Como en España cada uno íbamos por nuestro lado, se pusieron en contacto con Kodak, desde donde te invitaron a ir a Italia. A última hora te arrepentiste y me propusiste hacerme cargo del muerto. Gracias a ello tuve la oportunidad de asistir al nacimiento de Imago, Federación Europea de Asociaciones de Directores de Fotografía. De este viaje surgió la AEC, Asociación Española de Autores de Fotografía Cinematográfica, y, a más largo plazo, este festival, MADRIDIMAGEN, que te rinde tan merecido homenaje.

Participaste muy activamente en el nacimiento del fenómeno Amenábar. No sólo fotografiaste, sino que también coprodujiste Tesis. En una de nuestras cenas me comentaste que estabas trabajando de una forma totalmente diferente a lo que habías hecho hasta entonces en la imagen de Abre los ojos.

De tus últimos trabajos me han interesado especialmente Lista de espera, Besos para todos, Perder es cuestión de método y El Prado de las estrellas. Me parece que has conseguido una gran fotografía en Los Girasoles ciegos, la última película de José Luis Cuerda. Espero que la Academia Americana sepa apreciar vuestro excelente trabajo y consigáis, por lo menos, la nominación al Oscar. También deseo que los miembros de la Academia Española corrijamos uno de nuestros grandes olvidos y reparemos una de las mayores injusticias otorgándote el Goya que tanto te mereces.

Tote Trenas, AEC